Historia del Karate

Los orígenes de esta disciplina marcial son muy antíguos, casi legendarios; la historia cuenta de un monje budista, Bodhidarma primer patriarca y fundador de la filosofía Zen. En el 520 d.c. Bodhidarma se mudó de la India a China, para difundir su propia creencia religiosa. Por discrepancias ideológicas fue expulsado de la corte imperial China, se refugió en el templo de Shorinji en el N.E. de China, mejor conocido como Shaolin.
Para contrapesar la inactividad física debido a las largas horas de meditación, Bodhidarma enseñó a los monjes Shaolin una antigua forma de lucha conocida en India como Kempo (se dice que esta arte fue practicada por el mismo Gotama el Buda).
Los Shaolín modificaron después las características del Kempo, desarrollando otros estilos como el Kung Fu, el Taich`i Chuan y el Pokoa. En China por efecto de las fuertes persecuciones del gobierno, los monjes dejaron el templo y enseñaron su disciplina a las masas oprimidas para que puedan defenderse de las pandillas criminales y de los funcionarios de gobiernos corruptos que aprovechaban de su poder.
Tiempo después, en 947 d.c. el Kempo llegó al Japón y se difundió en las Islas de Ryukyu, principalmente en Okinawa con el nombre de “Mano China”. Aquí la practica del Arte Marcial se expandió rápidamente como arma de defensa contra los invasores Chinos y Japoneses. Fueron fundamentales los intercambios entre los maestros chinos que viajaban a las islas y los maestros japoneses que iban a China para perfeccionar su arte; así nació el Kara-Te (mano vacía).
En Okinawa se multiplicaron las escuelas y nacieron nuevos estilos, entre ellos el Shotokan del maestro Gichin Funakoshi. Después de la segunda guerra mundial, los maestros Japoneses y Chinos, viajaron a Europa y América expandiendo el conocimiento y la práctica de las Artes Marciales en todo el mundo.
Hoy el Karate es bien conocido y practicado; por eso, es necesario conocer las orígenes y la motivación que lo ha generado para entenderlo bien y practicarlo con conciencia.
Nuestro objetivo es fomentar la natural evolución del Karate, integrando las técnicas modernas de entrenamiento y al mismo tiempo conservando los preceptos éticos del Karate tradicional.
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